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Los grandes mitos del E-Learning

Los grandes mitos del E-Learning o aprendizaje virtual

E-Learning

 

El Gobierno, las empresas y las instituciones educativas están hablando y apostándole a la educación virtual, el interés de los diferentes sectores de la sociedad ha generado que el e-learning sea una de las industrias con mayor crecimiento en los últimos años. Un estudio reciente de la Online Business School reveló que Brasil y Colombia son los países con el mayor crecimiento de e-Learning en Latinoamérica y según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones 8 de 10 colombianos ya están usando internet, lo cual nos permitiría pensar que vamos en buen camino para tener una infraestructura tecnológica que permita implementar proyectos de e-learning en el país.

 

Si bien el interés de los sectores económicos y la infraestructura son imprescindibles para la implementación de proyectos virtuales de aprendizaje, el afán por tener una oferta en el mercado puede generar confusiones frente a lo que realmente es el e-learning y la responsabilidad de los que formamos parte de esta industria está en que esta modalidad de educación realmente aporte calidad e innovación a los procesos de enseñanza. Por esta razón a continuación he querido señalarles tres premisas de lo que no es el e-Learning.

 

  1. No es sinónimo de formación a distancia

Para explicar este breve punto haré un breve recuento de los orígenes de la formación a distancia hasta llegar hoy en día a lo que es el e-Learning.

 

La educación por correspondencia es quizás uno de los principales orígenes de la formación a distancia, una modalidad que data desde la Grecia clásica por la relación epistolar que surgía entre el maestro y sus discípulos. Si volvemos a la historia contemporánea, aproximadamente entre los años 50 y 60 se empieza a hablar de educación a distancia. Para la década de los 80 y con el lanzamiento del primer computador al mercado en Estados Unidos, se introducen nuevas tecnologías para el aprendizaje y se extiende la Enseñanza Asistida por Ordenador (EAO), un programa educativo que empleaba ciertos recursos informáticos.

 

En el caso colombiano, sin duda, se puede hablar principalmente de dos hitos educativos en formación a distancia: Uno, en la década de los 40 con Radio Sutatenza, un proyecto que por medio de la radio logró que más de 8 millones de campesinos aprendieran a leer y a escribir; y el segundo, a mediados de los 80, cuando se creó la Universidad del Sur, con el fin de formar a las clases menos favorecidas del sur de Bogotá. Hoy en día esta iniciativa es la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, la cual ha logrado tener un cubrimiento en la totalidad del país.

 

Para la década de los 90 podemos hablar principalmente del CD-ROM como herramienta educativa. Los que estudiamos durante esta década con seguridad recordamos la enciclopedia multimedia Encarta, la cual nos permitía hacer búsquedas sobre múltiples temas y podíamos interactuar a través de los juegos educativos. Prácticamente hasta la llegada del 2000, este tipo de herramientas eran offline y el estudiante solo interactuaba con el computador.  Con la expansión del Internet se logró actualizar constantemente este tipo de herramientas y se originó la educación en línea y mixta o blended, es decir, la combinación entre un modelo de formación virtual y presencial.

 

De la década de 2000 para acá ha habido una proliferación de tecnologías que han generado entornos colaborativos y que ofrecen un valor agregado al proceso de aprendizaje, por ejemplo, con el con el surgimiento de LMS (Learning Management System), como Moodle en el 2001, y de la Web 2.0 ─incluso ya hablamos de la Web 3.0─. Al mismo tiempo se ha redefinido el papel del estudiante, al convertirse en el centro del proceso de aprendizaje, y se han redefinido  e incluso originado perfiles profesionales como los diseñadores de contenidos y actividades, diseñadores instruccionales, tutores y mentores.

 

Cuando hablamos de e-Learning, hablamos de formación ubicua, es decir, formación en cualquier lugar y momento, mediada por el uso de tecnologías basadas en web.

 

  1. No es solo una educación mediada por las TIC

Aunque algunos expertos en esta materia definen el e-learning como el uso de nuevos tecnologías con fines educativos, estas acepciones resultan demasiado simplistas. Es verdad que necesariamente el e-learning debe estar mediado por las TIC para su planeación, estructuración y puesta en marcha. Las tecnologías de la información en la educación son, por un lado, el medio, no el fin en sí mismo. Por otro lado, deben ofrecer un valor agregado a los procesos de formación y no entorpecerlos. En mi ejercicio profesional realicé algunas visitas a municipios colombianos para ver el uso que los docentes le daban a las TIC en sus clases y muchas veces ocurría que un gran porcentaje de la clase se ocupaba en la enseñanza de la herramienta a los estudiantes o que el docente prestaba tanta atención al uso de determinada herramienta que el objetivo de aprendizaje pasaba a un segundo lugar, entonces la inclusión de herramientas TIC terminaba por entorpecer u opacar el proceso de formación.

 

Por esta razón, teniendo en cuenta que una de las características principales del e-learning ─reitero, sin ser la única─ es que es un proceso de aprendizaje basado en tecnologías web, siempre la inclusión de estas debe ofrecer nuevas posibilidades, calidad e innovación a la enseñanza.

 

Por otro lado, hay que comprender desde una perspectiva amplia que el hecho de que el e-learning esté mediado por las TIC no obedece únicamente a que contemos con la infraestructura adecuada para implementar un curso e-learning, lo que esto implica es una reestructuración de modelo tradicional de enseñanza en donde el estudiante es solo un receptor de información. En un entorno virtual de aprendizaje, tanto el estudiante como el profesor se convierten en creadores de contenidos, los cuales transforman y comparten a través de diferentes medios. Atrás queda el esquema tradicional de emisor, mensaje y receptor. Esto a la vez trae un reto adicional y es lograr la disciplina y la autonomía del estudiante en su proceso de aprendizaje, debido a la sobre exposición de información a la que está expuesto, es imprescindible que este pueda sacar el mayor provecho de la biblioteca universal que nos ofrece el Internet. El aprendizaje abierto y flexible nos abre un nuevo mundo de posibilidades que trae consigo también responsabilidades.

 

  1. No es simplemente una plataforma que ofrece contenidos educativos

Como mencioné en el inicio de este post, uno de los objetivos del e-learning está en aportar calidad e innovación a los procesos de enseñanza. Cualquier producto educativo es el resultado de un esfuerzo académico y creativo para generar una estrategia didáctica que logre que los estudiantes aprendan y tengan una mayor retención del conocimiento. No hay excepción para un producto e-learning. Sí, permite formar a más personas en menos tiempo y a un menor costo y de una manera más flexible, pero justamente las potencialidades que tiene el e-learning nos hace que nos tomemos más tiempo para capturar el conocimiento, gestionarlo y buscar las estrategias más óptimas para enseñar determinado tipo de contenido.

 

El reto resulta aún mayor porque debemos generar una cercanía entre el estudiante y la pantalla y cuando este se sienta en el computador está expuesto a una infobesidad, es decir, a una sobrecarga de información y a elementos distractores que pueden dificultar su proceso de aprendizaje. Las personas que formamos parte de esta industria desde el ámbito de la pedagogía debemos generar una diversidad de contenidos estructurados en diversos formatos, pero flexibles al mismo tiempo para cumplir con el principio de ubicuidad que caracteriza una modalidad e-learning.

 

Con el surgimiento  y auge de los LMS, hay quienes caen en el error en creer que contar con una plataforma y montar unos contenidos están ofreciendo cursos e-learning. Es necesario potencializar las herramientas de interacción, sincrónicas y asincrónicas que vienen por defecto en un LMS, pero también es necesario estar a la vanguardia sobre las últimas herramientas que nos ofrece la tecnología Web 3.0 y analizar sobre las diversas formas en las que podemos presentar un contenido con el fin de estructurar una estrategia coherente, diversa y pensada en las diferentes formas de aprendizaje que tienen los estudiantes.

 

Plataformas que ofrecen contenidos hay muchas, por eso la experticia de quién escribe los contenidos, la coherencia, la calidad gráfica y la forma en que el estudiante puede interactuar con estos recursos es la única estrategia sostenible en el tiempo con la que podemos competir en la industria del e-Learning que crece a pasos agigantados. Sí, debemos apostarle a la democratización del conocimiento, pero también a su calidad.

 

Por Marcela Cruz – Lider de E-Lerning BD Guidance

 

Bibliografía

Gómez G. (2012). Los sueños de la radio. Boletín Cultural y Bibliográfico Nº 82. Banco de la República.

 

Ministerio de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (2014). 8 de cada 10 colombianos están usando Internet. Disponible en https://goo.gl/V4s15g

 

OBS Business School (2014). La industria del e-learning duplicará su volumen hasta superar los 100.000 millones de dólares en 2015. Disponible en https://goo.gl/wAtBPv

 

Seoane A. y García F. (s.f.) Introducción al e-Learning. Universidad de Salamanca.